 - Oro en Super Combinada, Oro en Slalom, María Riesch escribe una de las mejores páginas en el esquí Olímpico,
No solo porque lo ha conseguido, si no como… El resultado es cosecha de una gestión seria y consecuente que viene siendo ejecutada desde hace mucho tiempo. Maria Riesch en la competición sabe que el principal enemigo es ella misma, no Lisdsey Vonnn. Por ello nunca ha jugado a administrar ventajas, sino a superar errores, a mejorar rendimiento, a ensayar posibilidades. Cierto que ha tenido que pagar un peaje, pero ha aprendido a esquiar en los momentos complejos, aplicando la solución correcta en situaciones de incertidumbre y tensión.
Podemos contrastar dos enfoques totalmente diferentes de los Juegos Olímpicos, el suyo y el de su oponente Lindsey Vonn, la norteamericaba posee un potencial enorme de posibilidades que la capacitan para superar las hazañas de Tony Sailer y Killi. Vonn abordó estos juegos sin la concentración precisa, no se dio cuenta que ella era ante todo competidora, comenzó sumida en el juego frívolo de las fotos y circuló ya desde entonces descentrada, merced de la prensa y la polémica. Los entrenadores lejos de reconocer la avería, culparon a los marcadores de los despropósitos, la creían predestinada a la gloria, error fatal.
Maria Riesch dejó la fiesta para después de los Juegos y prefirió concentrarse en controlar su acción. Con un bagaje importante, sabedora que tampoco era la mejor en todas las mangas, era consciente de que podía ser la más regular y escribió una lección magistral de aprovechamiento. Como hemos explicado, no fue casualidad.
El Slalom tuvo una historia compleja de mal tiempo, determinado por las nieblas y las nevadas. Era muy difícil convencerse que podían salir bien las cosas. Los marcajes al fin eran fluidos y rápidos, quizás demasiado directos, los marcadores pensaron más en conservar el estado de la pista, que la técnica repartiera justicia. Maria Riesch aprovechó su buen dorsal y se arriesgó a la primera, fue clave, pese a la magistral 2ªmanga de la austriaca Marlies Schild (Plata) María Riesch solo perdería 22 centésimas de las 65 que había obtenido en la 1ª bajada. Consiguiendo un merecido segundo oro en estos Juegos. Tras ellas (bronce) la checa Sarka Zahrobska, justicia para el deporte checo que se lo tiene bien trabajado.
Nuestra representante Andrea Jardi se lo tomó en serio, con el dorsal 59 y la pista muy tocada, con niebla y nevada cerrada, se fue en la entrada de la chicana tras 16 puertas de recorrido. Andrea posee el enorme patrimonio de su edad y cuenta con el ejemplo del buen hacer de corredoras que le marcan el camino. Lo importante es saber que a quién hay que superar no es a las demás, es a una misma, tiempo tiene.
Resultados
F.Isasi
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