 S.A.R los Príncipes de Asturias y la Infanta Cristina; el presidente del Comité Olímpico Internacional, Jacques Rogge; el presidente del Comité Olímpico Español, Alejandro Blanco, el secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky y numerosas autoridades políticas e institucionales han acompañado a la familia Samaranch en la triste despedida de Juan Antonio Samaranch, hoy, 22 de abril de 2010. El coche fúnebre llegó a la Plaza de Sant Jaume mientras sonaba de fondo el himno olímpico. El acto restringido comenzó con gran puntualidad y las palabras de agradecimientos no tardaron en sonar.
S.A.R el Príncipe de Asturias ensalzó la figura de Juan Antonio Samaranch afirmando que “son muchos los que hoy sienten su ausencia en todo el mundo, especialmente los deportistas que han sentido latir sus corazones desde que se pusiera al frente del COI. Fue capaz de difundir la importancia de la promoción del deporte y los valores olímpicos, fundamental para la convivencia pacífica de los pueblos. Buen viaje a la eternidad".
Alejandro Blanco, afirmó que "el deporte y el movimiento olímpico no se puede entender sin su profunda contribución. Si a los hombres se les mide por sus acciones, está claro que Samaranch era un hombre universal".
Por su parte, Jacques Rogge señaló la importancia de la figura del padre del olimpismo español. Lissavetzky, emocionado también por el aniversario de la muerte de su madre recalcó que “a pesar de haberse conocido durante seis años, le consideraba un amigo y un maestro”.
Palabras de reconocimiento, de tristeza compartida, de ensalzamiento de su vida profesional y de su permanente entrega al deporte, a los deportistas y al olimpismo han resonado en los parlamentos realizados en el Palau.
En último lugar, Mª Teresa Samaranch agradeció la presencia y las muestras de cariño y amistad de todos los asistentes y con voz muy emocionada, pero clara, describió brevemente la vida al lado de Juan Antonio Samaranch: “crecimos y aprendimos a vivir con nuestra otra familia: la familia olímpica, la familia del deporte. Nuestro padre siempre estuvo pendiente de nosotros y sabíamos que estaba feliz rodeado de deportistas y difundiendo los valores del deporte. El deporte siempre estuvo, está y estará”. Por último, en nombre de Juan Antonio Samaranch y en el de su familia, agradeció “el trabajo de todos sus colaboradores más allegados”, rindiéndoles así un merecido homenaje.
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